jueves, 8 de diciembre de 2011

Cliché

Ey, yo sé que tu alguna vez te encontraste en la misma situación que yo en este preciso instante, ¿Qué voy a estudiar?, ¿A dónde me voy a dirigir? Es un cliché.
A nadie le agrada la idea de dejar lo seguro para andar a ciegas, ¿qué es lo que posees en este instante? Solo tres caminos, esta lo que te apasiona, lo que haces con los ojos cerrados, te lanzarías incluso a la fiera de la sociedad si te aseguraran un trabajo con buena paga en eso, sabes que naciste para ello, que tienes el talento, el potencial, y la vocación para dejarlo todo y conseguirlo, pero es tan difícil adquirir un trabajo antes de pasar algunos años de hambruna. El segundo camino: esta lo seguro y lo que te agrada, sin duda lo harías pero jamás te llenaría como la primera opción, si, tienes un poco de vocación, y antes de lanzarte a la universidad ya tienes un trabajo previsto, con una mediana paga, que sin duda satisfacerá las necesidades fisiológicas, y podrías darte los lujos de la clase media de la sociedad; todavía en algunos casos hay una tercera opción, el estudiar algo que no te agrade, que ni siquiera sabes de que trate pero sí, claro que tienes un trabajo seguro y una decente paga.
¿Cuál de los tres caminos tomarías?, está la gente valiente, la que se lanza a la primera opción, y de todos estos al menos el 5% alcanza algo de lo que quiere, están los seguros, les gusta, y disfrutan de su mediana clase y su visible mediocridad, y los obligados, que cumplen solo por cumplir.
Quisieramos ser valientes, pero según la tabla de Maslow primero hay que cumplir con las necesidades fisiológicas antes de sentirse autorealizado, sin embargo, tememos a morirnos de hambre, a lo que recurrimos a la segunda opción, y si tú piensas como yo, la mediocridad nunca ha sido un camino en lo que debamos sentirnos orgullosos, y sin embargo después de todo terminamos cumpliendo solo por cumplir.
Que fanfarronería, terminamos realizando la segunda opción como gente de la sociedad, convirtiéndonos en un blanco y negro como todo, siendo que antes aspirábamos al color brillante. Tengo las tres opciones y las tres opciones me dan escalofríos.
 Yo amo escribir, nací para eso, y no me estoy levantando el cuello de ser una buena escritora, ni siquiera sé si lo soy, sin embargo, yo no vivo sino escribo.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Sobre Dios...

Sobre Dios:

Algunos se preguntaran ¿Cómo puede escribir cosas sobre dios? Ni siquiera es tan devota. Aquí está la respuesta, si, en definitiva tienen razón, no soy devota, y tampoco sé más que ustedes sobre él. Ahora llegando de una hora de prólogos, y gente absurda alabando tuve una discusión con mi madre, como naturalmente pasa cada vez que me obliga a ir, “ni siquiera participas” no es qué no participe, es que voy obligada, y la única cosa buena entre todo el mundo de oraciones son las lecturas, es lo que realmente vale la pena de todo el contexto.

Las personas van por costumbre, van porque sus papás les enseñaron a hacerlo, no creo que con ir una hora u hora y media a darte golpes en el pecho vaya a enmendar los pecados, o tirarse al suelo vaya hacer diferencia alguna, somos así, la gente no cambia, ¿quieren ser perdonados, aun cuando están seguros que toda la semana siguiente cometerán los mismos pecados y vendrán a tirarse al suelo pidiendo perdón?, quieren encontrar la paz, quieren darle un día al señor, ¿quieren hacerlo?, entonces porque en vez de ir a demostrar hipocresías enfrente de todos los demás, van a realizar su buena obra del día, vayan con los niños huérfanos, al acilo de ancianos, por no decirles, vayan a África y adopten a un desamparado, y si no tienen tiempo, dinero, o ganas de hacer nada de eso, entonces más simple, dedíquense a su familia, a la unión y el amor que en toda la semana no se dan, y si de plano tampoco tienen ganas, no les apetece, no tienen familia, por alguna u otra razón, entonces quiéranse, porque apuesto lo que tengo a que ningún día de la semana se toman tan en serio, saboreen los placeres de la vida, que para eso vivimos, o al menos yo no vivo esperando la muerte y que perdonen el montón de pecados que seguramente son muchos, tengo mucha cola que me pisen, y no es que sea una “malagradecida” como bien me decían, le doy gracias a Dios por vivir, porque yo también necesito creer en algo, y definitivamente creo en él, y en el libre albedrio que me proporcionó, creo que él me va a perdonar, no participaré en los encuentros de católicos, pero sí que hago obras buenas, he cometido pecados, pero eso es parte de la vida, quien no los haya cometido entonces posiblemente es mejor que la Madre Teresa de Calcuta, ustedes, son ustedes, yo, soy yo, y si algo he aprendido es que todos tenemos una chispa de bondad en el corazón incluso aunque seamos ateos, o nos acerquemos a la maldad de Hitler.

En conclusión mejor te preguntaré algo ¿por qué en vez de buscar que alguien desconocido con toga blanca que seguramente le vas a mentir al confesarte te perdone, te perdonas tú?  que alguien más te perdone es simple, pero tú qué sabes toda la lista interminable y que no hay forma de mentirte, lo haces. 
Él que busca la verdad en la mentira nunca encontrará la verdad, quien busca la verdad en la verdad, esta jamás se esconderá.

sábado, 26 de noviembre de 2011

1...

Hace poco, vi una película de inspiración, creo que ha sido la cinta cinematográfica que más me ha gustado a lo largo de mi vida, y definitivamente me sentí involucrada con la protagonista como el futuro de la vida al que quiero llegar.
No soy más que una estudiante de preparatoria y si pudieran tratar conmigo dirían en definitiva que soy un desastre, hasta yo lo acepto, pero eso no quiere decir que no pueda escribir líneas coherentes.
He amado, si, en definitiva, sin embargo sigo diciendo que el camino hacia la pareja no ha sido para mí, ¿Qué se del amor? No mucho, algunos meses, y después lo he perdido todo, se ha ido, como hoja marchita llevada por el viento, sé lo que quiero hacer, sé que de alguna forma lo debo de hacer, quiero sentirme feliz conmigo, quiero sentirme satisfecha, como que si he realizado todo lo que debía de realizar, no desperdiciarme en el camino como muchos lo han hecho, sin embargo, el camino es algo triste, a mi pesar de que muy pocas veces hago lo que me apasiona, no me siento como si fuera yo, es como si todos los días al verme al espejo, estuviera viendo a otra persona que no soy yo, sé que estoy por ahí, escondida en el cuerpo, esperando a que me dejen salir, esperando el momento indicado, pero ahora que me he puesto a reflexionar, toda mi vida me la he pasado esperando, y yo que decía que era una persona impaciente, ahora veo que no lo soy tanto.
Así que en esta nueva historia, daré rienda suelta a la imaginación, sin prejuicios, será como que si alguien más lo haya escrito, como que si mi mente haya movido mis dedos a su antojo, dejaré las opiniones de los demás a un lado, que será excelente si les agrada, pero sino también lo será, porque me gusta lo que hago, y aunque suene triste y después de todo me tengan lastima, es lo único que ha perdurado, la única característica inquebrantable de mi verdadero yo.